Risografía A3
La risografía es una técnica de impresión donde la impresora, llamada duplicadora, hace pasar el papel por unos rodillos de tinta, conocidos como tambores, que giran a gran velocidad para expulsar la tinta a través de una plantilla microperforada con el diseño a imprimir, el master. Sigue el mismo funcionamiento que los antiguos mimeógrafos y se aproxima a la serigrafía en el uso de la plantilla y tintas planas, pero permite realizar ediciones a un precio más asequible.
Su tinta se elabora a partir de vegetales como el arroz o la soja, lo que supone una alternativa a las tradicionales tintas derivadas del petróleo. Además, a diferencia de las impresoras de tóner que calientan el fusor térmico para fijar la tinta, la duplicadora trabaja siempre en frío, por lo que el gasto energético es mínimo. Y todos los consumibles empleados en el proceso son reciclables o reutilizables.
Cada tambor contiene una tinta, por lo que los colores disponibles dependen del número de tambores. En nuestro caso, tenemos diez: rosa, verde y naranja flúor, púrpura, verde, rojo brillante, azul, azul teal, amarillo y negro. Para imprimir más de una tinta hay que introducir el papel e intercambiar el correspondiente tambor tantas veces como colores tenga la imagen. El ajuste durante este proceso puede llegar a ser bastante preciso, pero la propia técnica favorece matices que son apreciados como efectos característicos de la impresión en risografía, no como errores.
Risografía A3
La risografía es una técnica de impresión donde la impresora, llamada duplicadora, hace pasar el papel por unos rodillos de tinta, conocidos como tambores, que giran a gran velocidad para expulsar la tinta a través de una plantilla microperforada con el diseño a imprimir, el master. Sigue el mismo funcionamiento que los antiguos mimeógrafos y se aproxima a la serigrafía en el uso de la plantilla y tintas planas, pero permite realizar ediciones a un precio más asequible.
Su tinta se elabora a partir de vegetales como el arroz o la soja, lo que supone una alternativa a las tradicionales tintas derivadas del petróleo. Además, a diferencia de las impresoras de tóner que calientan el fusor térmico para fijar la tinta, la duplicadora trabaja siempre en frío, por lo que el gasto energético es mínimo. Y todos los consumibles empleados en el proceso son reciclables o reutilizables.
Cada tambor contiene una tinta, por lo que los colores disponibles dependen del número de tambores. En nuestro caso, tenemos diez: rosa, verde y naranja flúor, púrpura, verde, rojo brillante, azul, azul teal, amarillo y negro. Para imprimir más de una tinta hay que introducir el papel e intercambiar el correspondiente tambor tantas veces como colores tenga la imagen. El ajuste durante este proceso puede llegar a ser bastante preciso, pero la propia técnica favorece matices que son apreciados como efectos característicos de la impresión en risografía, no como errores.