Una figura descansa bajo un árbol de intenso color rojo, en un paisaje suave y silencioso. La composición combina lo onírico con lo natural, generando una escena que transmite calma, introspección y una conexión íntima con el entorno.
El contraste entre el árbol vibrante y el fondo tenue refuerza la sensación de refugio y pausa.
Forma parte de la selección presentada en KAZU, donde la ilustración convive con el libro y el espacio.
Técnica: acrilico sobre papel
Soporte: papel
Pieza única
Medidas: 40 × 40 cm
Forma parte de un díptico junto a El árbol blanco, creado por la artista como una pieza complementaria.
Ambas obras fueron concebidas juntas, aunque se presentan y se venden de manera individual.
Una figura descansa bajo un árbol de intenso color rojo, en un paisaje suave y silencioso. La composición combina lo onírico con lo natural, generando una escena que transmite calma, introspección y una conexión íntima con el entorno.
El contraste entre el árbol vibrante y el fondo tenue refuerza la sensación de refugio y pausa.
Forma parte de la selección presentada en KAZU, donde la ilustración convive con el libro y el espacio.
Técnica: acrilico sobre papel
Soporte: papel
Pieza única
Medidas: 40 × 40 cm
Forma parte de un díptico junto a El árbol blanco, creado por la artista como una pieza complementaria.
Ambas obras fueron concebidas juntas, aunque se presentan y se venden de manera individual.